La Historia investiga, analiza y registra el pasado del hombre. Los acontecimientos ocurridos, sus causas, su desarrollo geográfico, social y las consecuencias de los mismos. Que nos sirve de base para la comprensión del presente. Al hablar del pasado del hombre entendemos que todas las acciones, pensamientos y obras cuya trascendencia modificó, alteró o impulsó un proceso social.

13 de octubre de 2008

EL DERECHO ROMANO

. 13 de octubre de 2008

Ibañez, J. C. (1968). Historia Antigua y
Medieval. Buenos Aires: Troquel, S. A.

En los primeros tiempos de su historia, los romanos carecieron de sus leyes escritas, pues la legislación se basaba en sus costumbres y se conservaba en forma oral a través de los años.

Todas esas antiguas disposiciones que trataban sobre la religión, el matrimonio, la herencia, el divorcio, etc., que sólo eran aplicables a los patricios, originaron el llamado derecho civil (de la ciudad).

Luego de la caída de los reyes, y a comienzos de la República, los plebeyos consiguieron, tras larga resistencia del Senado, la redacción de las llamadas Leyes de las Doce Tablas. Aunque significaban una gran ventaja para los plebeyos, la legislación siguió basándose en las costumbres, o sea el derecho consuetudinario.

En principio, los cónsules resolvieron las cuestiones judiciales, pero al aumentar los pleitos y las tareas de gobierno, se creó el cargo de pretor, cuya misión era administrar la justicia. Originariamente existió el pretor urbano, que sólo resolvía los litigios producidos entre ciudadanos romanos y luego se creó el pretor peregrino que dictaba sentencia en los pleitos entre ciudadanos y extranjeros (peregrinus) o entre éstos solamente.

Al asumir sus funciones, los pretores acostumbraban a publicar un edicto, en el que indicaban las normas que seguirán en el desempeño del cargo.

Sólo tenían validez por un año, pero generalmente el nuevo magistrado mantenía las disposiciones de su predecesor y sólo innovaba para agregarles algunas mejoras.

Los edictos de los pretores constituyen una de las fuentes más importantes del derecho romano. En el año 121, el Emperador Adriano encargó al erudito Salvio Juliano la recopilación de todos los edictos, lo que dio origen a un trabajo titulado Edicto Perpetuo.

El pretor urbano juzgaba de acuerdo con el derecho civil o consuetudinario, mientras que el pretor peregrino, que trataba con los extranjeros, que carecían de los derechos de la ciudad, gozaba de mayor libertad y no tenía que respetar ninguna ley escrita. De tal manera surgió lentamente un nuevo derecho, que no estaba sujeto a ninguna vieja y ruda fórmula y que era más humano y razonable. Esta legislación, que tuvo su origen en las disposiciones de los pretores peregrinos, se llamó derecho de gentes.

El libre proceder del pretor peregrino no tardó en ser imitado por su colega urbano, especialmente porque las nuevas disposiciones del derecho de gentes facilitaban las tramitaciones sociales y comerciales. Por último, una ley dictada hacia el año 148 a. C. permitió al pretor urbano legislar en diversas circunstancias sin tener en cuenta las fórmulas tradicionales. Esta se llamó la Lex Ebutia. Posteriormente, por indicaciones de Julio César se publicaron las leyes Julias Judiciales que simplificaban los procesos y daban mayor intervención al derecho de gentes.

El nuevo derecho comenzó a aplicarse en la época imperial, aunque recién en el año 212, cuando el Emperador Caracalla otorgó la ciudadanía (o igualdad de derechos) a todos los súbditos del Imperio, se unificaron las disposiciones de ambos pretores.

Otras fuentes del derecho romano las constituyen las numerosas leyes dictadas por los comicios curiados, los centuriados y los plebiscitos emitidos por las tribus. El Senado también dictaba numerosas normas conocidas con el nombre de senado-consultos.

Además, desde las primeras épocas, y a causa de lo impreciso de las leyes, los que debían solucionar un pleito consultaban a los jurisconsultos o especialistas en derecho. Sus respuestas eran respetadas por los magistrados y a partir del gobierno de Augusto tuvieron fuerza de ley.

Durante el gobierno de Augusto se crearon dos importantes escuelas de jurisconsultos, que llevaron los nombres de sus fundadores: Labeón y Capitón. Estas escuelas desaparecieron después de la caída de los Antoninos.

Entre los más famosos jurisconsultos podemos citar a Gayo, que escribió un importante trabajo sobre su especialidad, titulado Instituciones; Julio Paulo, autor de la obra Sentencias; Papiniano, famoso por su sabiduría y también Ulpiano, junto con su discípulo Modestino.

Por último, los emperadores, asesorados por jurisconsultos, dictaron las constituciones imperiales. Eran un conjunto de disposiciones entre las que se contaban los "rescriptos" o sea respuestas a consultas de los magistrados.

El derecho fue la gran creación de los romanos y el más importante legado que suministraron a la posteridad; es la expresión de su genio y sentido práctico.



Información Proporcionada por el Profesor Germán Alejandro
Clase Historia Antigua Universidad del Turabo Puerto Rico.
Semestre: Agosto-Diciembre 2008

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